M.
¿Qué tal?
Ayer volví a encender tu móvil. Como está nuevo, llevaba un
tiempo pensando en darle un uso, pero tras cargarlo y poner la clave de la SIM,
decidí dejarlo como está por ahora. Quizá más adelante, quizá no vuelva a encenderlo
más, quién sabe.
Hace casi un año y medio que te fuiste. Yo aún no he
encontrado mi sitio y no he dejado ningún mal hábito. El verano pasado, sin
pretenderlo y casi sin darme cuenta, me puse en buena forma, pero desde
entonces no he hecho más que ganar peso. Ayer decidí hacer un nuevo intento, espero
al menos aguantar una semana.
Al menos, esta tristeza, controlada, me da una sensación de
estabilidad, que no me da sobresaltos, sé que no estaré mejor pero no es
complicado mantenerme como estoy.
Ayer fui con N. a ver Loquillo.
